Tanta noche

sepultada cuerpo a cuerpo

permanencia de los gestos

en un lugar salvaje

se rompe el pacto sensual

sigilosamente

como fieras

impulsando la impaciencia

para devorar

tu belleza imposible

La noche de metal

pronuncia tu nombre

y después muere

cesa el universo

se extermina el tiempo

se consumen las ceremonias

Una vocación de mártir

me hace permanecer en tus ritos

Existes como el fuego

Permíteme la alquimia

Quiero sobrevivir

al destierro

Quiero instalarme

en tu sombra

Quiero rescatar

las sonrisas perdidas

Quiero aferrarme

al silencio de tu cintura

Quiero una tregua

para recobrar las caricias

de terciopelo destilado

Tu piel sin distancia

reúne los incendios

Te anticipo

en la lluvia de medianoche

Te descubro

trepando entre las sombras

Te ríes de los solitarios

Te confundes en el silencio

No sabes reconocer los miedos

Te dejas caer de mi ventana

tan inasible como la lluvia

tan transparente como yo mismo

atrapado en el reflejo del espejo

iluminado a través

de tus ojos de agua.

No puedo descifrar

tu caricia desnuda

mi temblor en la piel

tu voz quebrada

la rendición de los labios

el vuelo de las manos

a una luna imposible

No puedo descifrarte

te veo diluida en la vigilia

anterior a todo

dueña del olvido

siempre desvaneciéndote

en el pasado

en un tiempo absurdo

tan irreal como yo mismo.

El color de la noche

brillando en tus ojos

El viento estremecido

en la caricia detenida

La piel extensa

de seda dorada

La zona de sombra

del pubis reposado

El cabello alado

flotando en mi almohada

Se hizo la noche

entre tus piernas

Se ahogó la luna

en tus labios

Soy un explorador permanente

en la eterna conquista

de tu espacio.

Tus labios tienen prisa

Un destino inventado

para escapar del miedo

Un discurso

lleno de silencios

y culpas

permanecerá

enredado en las paredes

Tan fácil

como decirlo

Sin tregua

Ahora

es tiempo de clausura.

En la mitad de la noche

me tomo el pulso

para sentirme vivo

Me crece el miedo

de quedar dormido

de ser víctima de tu pesadilla

de los espirales nocturnos

de tu pelo

En un sueño antiguo

me encontrarás

suspendido en la noche

meciéndome despacio

colgado de la luna

Déjame escribir

tú historia en las paredes

para dedicarte la culpa

y el latido de los relojes

apurando el vino

déjame hacerme

un disfraz para la ausencia.

Ahora sí

queda un ejercicio

de preguntas sin respuesta

Queda el inventario de los besos

Quedan memorias sin testigos

Queda un poema transparente

Queda el gesto indescifrable

Queda la trampa oculta

Queda la costumbre intensa

de amarte en las mañanas

Queda un sueño de juguete

Queda un sol pleno de muerte

Quedan las vidas

que nos quedan por vivir

Ahora que no estás

queda la espera.

La vida insiste

sinuosa

inevitable

Milagro madrugador

Simulacro de ceremonia

Estalla la inocencia

de inventarla cada día

Escapa la penumbra

en alas de la noche

Sospecho una clausura

Es un ensayo de muerte

y reencarnación

Muerta la memoria

las revelaciones del día

las leo en tu cuerpo desnudo.

Te amé en la madrugada

Te amé en el mediodía

Te amé en la noche

Un eclipse de luna

se reflejó en tu mirada

Volví a amarte en la tormenta

Simulé ser un pájaro errante

Fui un pájaro perdido

Eres la frase

que dejé ayer

temblando por las calles

Tu recuerdo continúa

en mi equipaje de soñador

de mago sin estrellas

y sin alternativas

Alargas el espacio

a fuerza de piel y ternura

Me haces habitante

de una playa sola

desnuda y sin límites

Tu nombre encierra

un calor dulce en mi aliento

Tu cuerpo vive escondido

en cada una de las lunas

como un personaje eterno

en mi pintura.

Aquí estás otra vez

El equipaje inventado en secreto

Tu risa quemando las ausencias

La mirada llovida

en cristales de luna

El aliento usado

empañando los espejos

Esperaste la noche

para ordenar

las caricias desveladas

Una colección de encuentros breves

resignados

Esperaste el día

para diluirte

Dejaste

una superficie de sombra

un reclamo abandonado

La cita

es otra noche.

Me dejaste manchado de lluvia

con la boca helada

repitiendo tu nombre en una esquina

Hablando con los duendes

de historias apócrifas

de memorias dormidas

De ti

De cómo te dejaste caer desnuda

con un temblor inocente

De cómo bebí en tus muslos

la noche y su silencio

En complicidad con el viento

Jugando como animales nocturnos

Anticipándonos al crimen

nos escapamos de la vida

La mañana persuadió el misterio

El sol borró todas las huellas

Te vestiste de día

Sacrificaste al silencio

Devoraste las palabras

Me desafió tu nueva luz

Me dejaste manchado de lluvia

con la boca helada

repitiendo tu nombre en una esquina.

Ella se fugó de los espejos

Lleva un rumor de mar

entre las piernas

Ella es el gesto que se excede

El vértigo continuo

de caer al infinito

Ella es residencia del miedo

Se derrama en los parques

cómplice del crimen

de los sueños

Ella muere de vida

Se transparenta en los cementerios

con un pulso eterno

desafiando al destino

Ella es

la criatura perversa

que arroja palabras de fuego

Ella es la potestad del sexo

La herida que no sangra

La máscara sagrada

Ella es la belleza infundada

que busca asilo en mis brazos

Los poemas que no se escriben

quedan suspendidos en su aliento.